Lun. Ago 3rd, 2026

El desafío de la remediación ambiental minera en el Perú: Brecha persistente entre pasivos identificados y ejecutados

El avance de la remediación de pasivos ambientales mineros en el Perú muestra un panorama complejo, caracterizado por una brecha considerable entre los fondos asignados, los pasivos detectados y la ejecución real sobre el terreno.

Brecha presupuestal y ejecución

De acuerdo con el Gráfico 1 — PIM vs Devengado en remediación de pasivos (Programa Presupuestal 0130), existe un incremento constante en el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) año tras año, el cual ha escalado de manera sostenida rozando los 320 millones en su periodo más reciente. Sin embargo, el nivel de lo “Devengado” (gasto efectivamente ejecutado) avanza a un ritmo marcadamente inferior, manteniéndose históricamente por debajo de la mitad del presupuesto asignado en cada ejercicio anual, lo que evidencia persistentes cuellos de botella en la gestión de recursos.

La acumulación de pasivos sin resolver

Esta lentitud en el gasto impacta directamente en el acumulado histórico de la problemática. Al examinar el Gráfico 2 — Pasivos identificados vs pasivos remediados acumulados (2015–2024), se observa que la curva de “Pasivos identificados” mantiene una tendencia al alza constante, superando la barrera de los 7,000 registros para el año 2024. En contraste, la franja de “Pasivos remediados acumulados” muestra un crecimiento sumamente angosto, ratificando que el ritmo de identificación de nuevas amenazas ambientales supera por amplio margen la capacidad operativa y presupuestal para solucionarlas.

Alta concentración geográfica del gasto

El impacto y la atención de esta problemática no se distribuyen de manera uniforme en el territorio nacional. Según el Gráfico 3 — Concentración del gasto ejecutado en remediación por región, Pasco lidera la absorción de recursos al concentrar aproximadamente el 45% del gasto ejecutado a nivel país. Le sigue la región de Cajamarca con un porcentaje superior al 30%. Esto significa que ambas regiones capturan más de las tres cuartas partes del presupuesto nacional ejecutado, dejando al “Resto del país” con una participación inferior al 20%, a pesar de la distribución generalizada de la minería en suelo peruano.

Inventario nacional: Un reto mayoritariamente pendiente

El estado crítico del inventario a nivel nacional queda en evidencia en el Gráfico 4 — Estado del inventario de pasivos ambientales mineros a nivel nacional. Un alarmante 89% de los pasivos ambientales mineros se encuentra bajo la condición de “Identificados sin intervención”, mientras que apenas un escaso 11% califica como “Remediados por AMSAC” . Asimismo, respecto al nivel de riesgo de estos pasivos desatendidos, el reporte sectoriza la urgencia: un 38% del inventario representa un nivel de riesgo “Alto”, el 41% se categoriza en nivel “Medio” y el 21% restante corresponde a un nivel “Bajo”.

Estas cifras ponen de manifiesto que las estrategias actuales requieren una profunda reestructuración que no solo eleve la capacidad de gasto del Programa Presupuestal 0130, sino que también descentralice las intervenciones y acelere la mitigación en ese 89% de pasivos que hoy continúan representando un riesgo latente para las comunidades y ecosistemas del país.

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