Según el Censo del INEI, en el año 2025 el Perú alcanzó el mínimo histórico en el índice de natalidad: 1,7%. Analizaremos sus causas, consecuencias y resultados en comparación con la región.
En Sudamérica, la tasa de fecundidad continúa disminuyendo y refleja un cambio demográfico, el cual ya está marcando el presente y futuro de la región. Según el World Bank Group, la mayoría de países sudamericanos registra niveles de fecundidad, los cuales están por debajo del umbral de reemplazo poblacional de 2.1 hijos por mujer. A largo plazo, la población tenderá a envejecer y crecer a un ritmo más lento. Perú no es ajeno a esta tendencia y actualmente registra una taza aproximada de 2 hijos por mujer, cifra que videncia una reducción sostenida respecto a décadas anteriores.
Datos
Según el World Bank Group, Bolivia lidera la región con una tasa de fecundidad de 2.1 hijos por mujer, seguida por Paraguay y Venezuela con 2. En un nivel intermedio se encuentra Ecuador y Perú, ambos con 1.7, mientras que Brasil registra 1.6. Por otro lado, Argentina y Uruguay presentan 1.2 por mujer. Chile y Colombia son el país con la cifra más baja de la región, con 1. Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), esta reducción responde a la transición demográfica que atraviesan los países latinoamericanos, caracterizada por una menor natalidad y una mayor esperanza de vida.

Causas
Renzo Bezada Dávalos, Analista de Información Sociodemográfica de Censos, Encuestas y Registros Administrativos del INEI, explica que el descenso de la fecundidad no responde a un único factor, sino a una combinación de cambios sociales y económicos. “Hoy las personas postergan la maternidad y la paternidad porque priorizan culminar sus estudios, insertarse en el mercado laboral y alcanzar una mayor estabilidad económica antes de formar una familia”, señala. A ello se suman el mayor acceso a métodos anticonceptivos, el incremento del costo de vida y la creciente participación de las mujeres en la educación superior y el empleo, factores que también han sido identificados por la CEPAL como determinantes en la disminución de la natalidad en la región.

Consecuencias
La caída de la fecundidad plantea desafíos importantes para los próximos años. La CEPAL advierte que el envejecimiento poblacional ejercerá una mayor presión sobre los sistemas de salud, pensiones y protección social, mientras que la reducción de la población en edad de trabajar podría afectar el crecimiento económico. En ese contexto, Bezada considera que el reto para países como Perú será adaptar sus políticas públicas a una nueva realidad demográfica. “No se trata únicamente de que nazcan menos niños, sino de preparar al país para una población con necesidades diferentes y una estructura etaria cada vez más envejecida”, concluye.
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