El calentamiento del océano Pacífico podría alcanzar niveles históricos desde 1950. Las autoridades peruanas advierten sobre posibles lluvias intensas, altas temperaturas y riesgos para diversas regiones durante el verano de 2027.

Las zonas con un nivel del mar inferior al normal aparecen en azul, mientras que las zonas con niveles más altos se presentan en naranja y rojo. El mapa compara el océano en 2025 y 2026. Foto: NASA
La NASA sigue la evolución de un episodio del fenómeno El Niño que podría convertirse en el más intenso desde 1950. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), existe un 83% de probabilidad de que este evento esté ocurriendo actualmente. Sus efectos ya pueden observarse en el océano, donde las temperaturas, el nivel del mar y hasta las tonalidades del agua están cambiando.
El Niño es un fenómeno climático natural que suele aparecer cada dos a siete años. Se caracteriza por un calentamiento anormal de las aguas en algunas zonas del Pacífico ecuatorial. Este calentamiento provoca cambios en la circulación de los vientos, redistribuye el calor del océano y modifica los patrones de lluvia. Para monitorear su evolución, la agencia espacial utiliza datos de varios satélites que permiten observar estos cambios desde el espacio.
Una señal de alerta apareció a comienzos de 2026
En enero, cuando los satélites detectaron cerca de Micronesia una onda Kelvin: una enorme masa de agua cálida que se dirije lentamente desde el oeste hacia el este del Pacífico. Estas ondas transportan calor y pueden llegar a modificar los vientos que normalmente soplan desde América hacia Asia.
El fenómeno de El Niño 2026 en Perú vuelve a colocar al país ante un escenario de riesgos climáticos. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene la alerta por el calentamiento anómalo del mar y prevé lluvias superiores a lo normal en varias zonas del país durante los próximos meses. La advertencia llega mientras especialistas internacionales observan un episodio que podría alcanzar niveles históricos.
De acuerdo con el comunicado oficial N.º 18-2026 del ENFEN, publicado el 16 de octubre, es más probable que El Niño Costero alcance una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027. Después, se espera que pierda intensidad gradualmente y continúe hasta comienzos del otoño.

Foto: GEC Archivo Histórico
La costa norte y central, así como la sierra norte occidental, registrarían precipitaciones por encima de sus promedios habituales durante el verano de 2027.
En particular, Tumbes, Piura y Lambayeque deberán seguir la evolución de las lluvias y los caudales. El ENFEN proyecta incrementos superiores a lo normal en ríos como el Tumbes, Chira y Piura desde noviembre, y en el Rímac y Chillón desde diciembre.
Sin embargo, el impacto no será igual en todo el territorio. En sectores de la sierra sur y de la Amazonía central y sur se prevén lluvias normales o inferiores a las habituales. Esto podría generar dificultades para el abastecimiento de agua y las actividades agrícolas en determinadas localidades.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó el 8 de octubre que las anomalías de temperatura del mar superaron los cuatro grados Celsius en partes del Pacífico ecuatorial oriental.
Además, estimó en 83 % la probabilidad de que, durante octubre-diciembre de 2026, la intensidad de El Niño supere los episodios anteriores de su registro iniciado en 1950.
Aunque estas cifras describen la evolución del océano a escala internacional, sus consecuencias requieren una evaluación específica en el Perú. No significa que todas las regiones tendrán inundaciones ni que cada lluvia pueda atribuirse directamente a El Niño.
Prevención ante lluvias y calor
El calentamiento oceánico también modifica la distribución de especies marinas. Según el ENFEN, los cardúmenes de anchoveta permanecen cerca de la costa y a mayor profundidad. Asimismo, las temperaturas del aire continúan muy elevadas a lo largo del litoral peruano.
En paralelo, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) cuenta con un estudio actualizado sobre el riesgo de déficit hídrico para la temporada de lluvias 2026-2027.
Frente a este panorama, las autoridades deben revisar puntos vulnerables y la ciudadanía debe consultar avisos oficiales, especialmente antes de viajar o realizar actividades cerca de cauces.

Personas cruzando por las calles inundadas de Piura, producto del fenómeno de El Niño de 1983. Foto: GEC Archivo Histórico

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